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Lenguaje corporal del gato: todo lo que necesitas saber

Lenguaje corporal del gato: todo lo que necesitas saber

Los gatos son unos seres muy expresivos en lo que se refiere al lenguaje corporal y a la manera de comunicarse con maullidos o sonidos. Este hecho contrarresta enormemente con su naturaleza intrínseca de esconder cuando se encuentran indefensos, débiles o enfermos.

Todos los que estamos en contacto con gatos sabemos que a lo largo del día alternan muchos movimientos, expresiones y posiciones diferentes según lo que sienten en cada momento. 

Para sacar la máxima información de lo que nos está intentando comunicar nuestro gato y saber interpretarla correctamente, debemos fijarnos en las siguientes partes del cuerpo de nuestro pequeño felino: ojos, orejas, bigotes, cola y posición corporal. 

Sigue leyendo este artículo de Surprise My Cat para saber entender en todo momento lo que tu felino está sintiendo o quiere hacerte saber.

El lenguaje corporal del gato: puntos clave

Los tres pilares básicos de la comunicación corporal felina son los ojos, las orejas y la cola. Otras partes del cuerpo que también nos permiten obtener información son la posición de los bigotes, la cabeza y la postura.

Ojos

A diferencia de otros animales como los perros, los gatos interpretan el contacto visual con una persona, ya sea desconocida como de su agrado, como una amenaza, se sienten inseguros y se pueden poner en guardia. 

De la misma forma, cuando mantienen la mirada con una persona lo que pretenden es llamar su atención, ya sea para que les hagan caso, para jugar o simplemente, por mero aburrimiento. 

En cambio, cuando un gato nos mira y entrecierra los ojos nos está “dando besitos con la mirada”, siendo una magnífica señal de afecto. Además, es síntoma de que se encuentra a gusto y sereno con nuestra compañía.

Las pupilas también nos proporcionan mucha información, dependiendo de cómo se encuentren, nuestro gato:

  • Pupilas contraídas (miosis): el gato está presentando concentración, agresividad,  enfado o molestia. También aparecen cuando se está cansando de una actividad o de que le estemos acariciando o cepillando, antes de “levantar la pata”, mostrándose agresivo.
  • Pupilas normales según las condiciones de luz: curiosidad, estabilidad y tranquilidad.
  • Pupilas dilatadas (midriasis): el gato está presentando miedo, temor e intranquilidad. También se producen como emoción cuando el gato se dispone a cazar o a lanzarse contra alguien o algún objeto, siendo en estos casos, para que la luz que entre en el ojo sea máxima y poder alcanzar el objetivo de forma más eficaz.

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Orejas

Las orejas de nuestro gato, en condiciones normales se encuentran dirigiéndose en dirección a la fuente sonora, pero manteniéndose en una posición estática y natural en la anatomía felina. 

Sin embargo, según las emociones manifestadas por nuestro gato, pueden moverse, informándonos de lo que le ocurre al felino. Las orejas de los gatos presentan una gran capacidad de movimiento, ya que están formadas por alrededor de 30 músculos. De esta manera los gatos pueden mover sus orejas 180 º, echarlas para atrás, hacia delante y rotarlas lateralmente.

  • Orejas rectas, en posición normal: el gato se encuentra tranquilo y feliz.
  • Orejas hacia atrás: agresividad y enfado. Suele acompañarse de ojos un poco cerrados, algún bufido y las pupilas contraídas. 
  • Orejas agachadas lateralmente: miedo e intimidación. Se puede acompañar de dilatación de pupilas, en este caso mejor no molestarlo o cesar lo que le esté haciendo encontrarse así.

Cola

La cola es una parte de la columna vertebral compuesta por vértebras caudales o coccígeas y muchas terminaciones nerviosas y sanguíneas. Además interviene en el equilibrio de los gatos.

Pero sin duda, cuando decimos que el lenguaje corporal de un gato es muy expresivo nos referimos en gran parte a la modificación del aspecto y la posición de la cola. Se trata de la parte del cuerpo que más información nos da sobre sus emociones.

Según la posición de la cola, el gato:

  • Cola recta hacia arriba, incluida la punta: el gato está feliz, tranquilo o entusiasmado. Suelen presentarla cuando llegas a casa o les llevas la comida. Algo así como un “me alegro de que estés aquí” o “me alegra que sea la hora de comer”.
  • Cola hacia un lado: suele indicar que el gato tiene ganas de juego o de atención por parte de su cuidador. 
  • Cola sacudida con fuerza: indica incomodidad, molestia o enfado. En estos casos la agresividad puede comenzar en cualquier momento.
  • Cola estática hacia abajo y rígida, o entre las patas con el pelo erizado: indica miedo y temor frente a una amenaza. El mecanismo de piloerección o erección del pelo se produce por descarga de adrenalina bajo una condición estresante para el felino.
  • Cola a mitad del cuerpo: el gato está tranquilo, curioso o explorando. En ocasiones pueden mover la cola con ligereza, especialmente cuando están curioseando.

Bigotes

Los bigotes, también llamados vibrisas, sirven para medir la proximidad de los objetos y el ancho de los sitios por los que van a pasar. También se movilizan según sus emociones. 

Un gato relajado y en condiciones normales tendrá los bigotes extendidos en su posición estándar.

Cuando los bigotes están hacia adelante significa que necesita detectar lo que tiene enfrente para poder defenderse, jugar, cazar o atacar con más exactitud. También son característicos cuando el gato está presentando miedo o temor.

Si por el contrario, los bigotes se echan hacia atrás indica que se encuentra molesto, enfadado o mal de salud.

Cabeza

La posición de la cabeza también está relacionada con las emociones de nuestro felino. 

Una cabeza gacha sugiere que el gato está sintiéndose indefenso, miedoso e incluso enfadado. También ocurre en los conflictos entre gatos, en este caso indicaría sumisión, a diferencia de lo que ocurriría con el otro gato del conflicto, que sería el dominante y alzaría la cabeza para ver a su adversario “con más altura y grandeza”.

Por el contrario, una cabeza adelantada o alzada, invita a que se le acaricie. Con esta posición un pequeño felino indica bienestar, tranquilidad, confianza y amor.

Posición

Cuando un gato se tumba hacia arriba y mantiene la postura cuando estás cerca, indica que confía plenamente en ti, debido a que esa postura se consideran indefensos, posiblemente al estar sus órganos vitales más expuestos a cualquier agresión. Se trata de una postura que indica el máximo en relajación y bienestar, junto con el amasado cuando lo acaricias. 

Otra postura que indica bienestar es estirarse o dar vueltas cuando pasamos cerca de ellos.

Si un gato se aplasta pegándose mucho al suelo mientras fija la mirada hacia algo indica que tiene ganas de acechar y jugar. Cuando veas a tu gato de esta manera, ¡ya sabes lo  que debes hacer!

Roces con personas u objetos y rociamiento de feromonas faciales felinas, indica que “esa cosa o tú eres de su propiedad” y os considera agradables. 

Cuando un gato arquea el lomo, junta las extremidades y da saltitos indica que tiene muchas ganas de que le prestes atención jugando con él. La realizan cuando están muy excitados y animados, con ganas de desfogar su energía con el juego.

En otros casos arquean el lomo, erizan el pelo y estiran las patas para parecer de más tamaño y verse menos indefenso ante algo intimidante que les asusta o les hacen ponerse en “guardia”, con miedo y/o agresividad. 

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Emociones del gato según el conjunto de los movimientos corporales

Para obtener toda la información que nos está mostrando un gato debemos mirar al felino en su totalidad, observando cada una de las partes antes indicadas que, en conjunto, nos mostrarán las emociones de nuestro pequeño felino para poder entenderle y corresponderle como es debido.

Los principales comportamientos y emociones que podemos detectar en nuestro gato son:

Tranquilidad: nuestro gato se encontrará con una postura relajada, con las orejas rectas, la cabeza alta, las pupilas dependientes de la luz del lugar, los ojos pueden estar entreabiertos según su grado de bienestar, y la cola neutra. En estos momentos el gato puede observar todo lo que ocurre a su alrededor, andando con calma, moviendo las orejas según la localización del sonido  o tumbarse y acicalarse calmadamente.

Simpatía: cuando nuestro gato quiere caricias o atención no dudará en acercarse a nosotros, mirarnos con las orejas rectas, los ojos abiertos y la cola levantada menos la punta. El felino se nos puede acercar, alzar la cabeza, maullar o restregarse en nuestras piernas.

Curiosidad: nuestro pequeño felino deambulará alrededor del lugar o cosa que le llama la atención y comenzará a olfatear, adelantará la cabeza y los bigotes y mantendrá la cola a mitad del cuerpo moviéndola levemente de un lado a otro. El cuello lo alzará y bajará y en ocasiones puede mostrar ciertos reparos o asustarse hasta que el objeto o lugar en cuestión le es familiar. 

Felicidad: cuando un gato se encuentra feliz lo más característico es la posición de la cola, que se encontrará totalmente recta hacia arriba, incluida la punta, con la cabeza alta, las orejas rectas y los ojos bien abiertos. Es una condición característica cuando acabamos de llegar a casa y nos echaban de menos o cuando le estamos llevando su comida favorita. En ocasiones con esto último también estiran las patas y maúllan, ¡Indica que están totalmente encantados con tu trato!

Miedo: cuando nuestro gato se encuentra asustado en alguna situación o ante la introducción de algo nuevo, mostrará señales claras. La cola suele encontrarse entre las patas y encontrarse erizada y algo arqueada, y el cuerpo suele encontrarse también arqueado con el pelo erizado. Las pupilas suelen estar dilatadas, las orejas aplastadas lateralmente y los bigotes echados hacia atrás.

Enfado: cuando un gato está molesto o cabreado, ya sea porque le hemos hecho algo que no le gusta, traído invitados u obligado a hacer algo, nuestro gato cambiará su posición corporal a una pose rígida, tensa, con las orejas gachas hacia atrás, los bigotes hacia delante, las pupilas contraídas, la cola rígida y erizada dando fuertes sacudidas o recta hacia arriba y el pelo del resto del cuerpo también erizado. Además, este tipo de lenguaje corporal puede incluir el lenguaje sonoro con quejidos o bufidos.

Agresividad: cuando un gato pasa del enfado a la agresividad, las orejas se echarán hacia atrás, las pupilas se contraen, el cuerpo se arquea y el pelo se eriza, dando una apariencia más amenazante. La cola suele encontrarse también erizada y sacudida con fuerza. Suelen bufar, maullar con intensidad y mostrar signos de agresividad como mordiscos y arañazos.

Atención: cuando un gato está pendiente de algo como juguetes o pequeñas presas, dilatará los ojos, centrará la mirada y hará movimientos de agazapamiento como los grandes felinos de la sabana. Cuando se van a tirar, oscilarán su cuerpo de un lado a otro hasta que saltan hacia su presa, ¡ten cuidado que a veces la presa serás tú! En estos casos tu gato tiene enormes ganas de jugar y te está tentando.

Comodidad: cuando un gato se encuentra bien en un sitio se tumbara, se pondrá cómodo, con las patitas bajo su cuerpo o de lado. Cuando además les da el sol, muchos gatos sienten mucho más confort y pueden estirarse, cerrar los ojos y dar vueltas disfrutando del momento. 

Amor: cuando un gato está a gusto con nuestra compañía se acercará buscando que le acariciemos, se echará cerca de nosotros y comenzará a entrecerrar los ojos o ponerse boca arriba. Esto indica que nos tiene absoluta confianza, nos quiere y adora estar con nosotros. Si le correspondemos con caricias, comenzará a ronronear, e incluso, si tiene una mantita o un trapo suave, lo amasará.